Cómo hacer tarta de queso cremosa

Tarta de queso cremosa La Hornazería

La tarta de queso es uno de los postres más deliciosos que existen. Una tarta de queso es perfecta cuando reúne las siguientes condiciones: cremosidad, delicadeza y punto justo de dulzor. ¿Sabes cómo se hace una tarta de queso cremosa?

Origen del pastel o tarta de queso

Antes de explicar los secretos de una tarta de queso cremosa, es interesante que sepamos cuál es la historia de este postre tan especial.

La fabricación del queso se remonta, como mínimo, al 2000 a.C. Los arqueólogos han encontrado moldes para quesos de esta época.

El primer registro que existe de la tarta o pastel de queso se remonta al año 776 a.C. En los primeros juegos olímpicos de la historia, los atletas griegos pudieron degustar este pastel. Posteriormente, los romanos conquistaron Grecia y difundieron la receta por el resto de Europa.

Marco Porcio Catón (en latín, Marcus Porcius Cato; 234-149 a. C. ), conocido como Catón el Viejo, popularizó la receta. El pastel de queso aparece en uno de sus libros para dirigir una granja, que incluían cocina romana, llamados «De Agri Cultura» o «Sobre la Agricultura».

Unos siglos después, la receta viajó hasta América con los emigrantes europeos. En 1872 un quesero norteamericano, William Lawrence de Chester (Nueva York), intentó copiar el neufchâtel, un queso francés con forma de corazón de la región de Normandía. Sin embargo consiguió algo diferente, un queso cremoso que posteriormente daría lugar al famoso queso crema philadelphia.

En este punto, hay que hacer una puntualización. El término philadelphia es una marca vulgarizada. Es una marca registrada de Kraft Foods que ha pasado al habla popular como descriptivo de un tipo de queso especialmente cremoso.

Casi todas las tartas de queso actuales incorporan un queso crema. En Italia se emplea el requesón (ricota). Y en los Países Bajos, Alemania y Polonia, se utiliza el queso quark.

Tarta de queso cremosa y artesana

Cómo hacer una tarta de queso cremosa

Una vez que conocemos los orígenes de este delicioso postre, pasaremos a ver los secretos para hacer una tarta de queso cremosa:

1- El molde para la tarta de queso

Se puede utilizar un molde de silicona o uno metálico. En los dos casos, es recomendable forrar la base con un trozo de papel de horno. A continuación, hay que engrasar con mantequilla fundida o con aceite las paredes del molde.

2-Trucos para hacer la mezcla de queso

Los ingredientes deben estar a temperatura ambiente para evitar que se formen grumos.

Para mezclar los ingredientes, utiliza un batidor de varillas manual o una máquina que tenga un accesorio tipo pala. Mezcla los ingredientes lentamente para evitar que la masa se llene de aire y luego se raje.

No utilices una batidora eléctrica de varillas. Si lo haces, se introducirá demasiado aire en la mezcla. La tarta subirá mucho en el horno, pero después se desplomará. El resultado final sería una tarta demasiado pesada.

3- Si te gusta la tarta con una base de galleta crujiente, sigue este consejo:

Para que la base de galleta de una tarta de queso quede muy crujiente, hay que hacer lo siguiente:

  • Extiende la mezcla de galleta y mantequilla sobre el papel de horno que hemos colocado en la base. Utiliza el dorso de una cuchara o la base de un vaso.
  • Hornea a 160ºC durante diez minutos con calor abajo y arriba.
  • Deja enfriar antes de continuar con la receta. Este paso es fundamental, porque así se evita que la mezcla de queso ablande la base de galleta cuando se incorpore al molde.

4- El horneado

Respeta los tiempos de horneado de la receta para evitar que la tarta de queso se seque. No abras la puerta del horno hasta que se cumpla el tiempo.

A continuación, comprueba con un palito que el centro de la tarta está cuajado. Si no lo está, déjala unos minutos más y vuelve a comprobarlo.

Cuando el centro esté cuajado, apaga el horno y deja enfriar la tarta dentro del horno con la puerta cerrada o ligeramente abierta. Si se enfría de manera gradual, se evitan las grietas en la superficie y que la tarta se hunda al sacarla del horno.

5- El desmolde de la tarta de queso cremosa

Cuando la tarta se ha enfriado en el horno y se encuentra a temperatura ambiente, hay que taparla con papel film y guardarla en el frigorífico durante varias horas.

No desmoldes la tarta hasta que hayan pasado 4-6 horas. Si lo haces al día siguiente, mejor. Así gana en sabor y textura.

Este es un pequeño truco para que no existan fallos en el desmolde y evitar que los bordes se agrieten: envuelve el molde con un trapo caliente durante unos segundos. Así conseguirás que la tarta se despegue perfectamente de las paredes.

 

Si te gustan las tartas de queso suaves y cremosas, tienes que probar la nuestra: Tarta de Queso artesana de La Hornazería.

Tarta de queso cremosa de La Hornazería
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Una respuesta a “Cómo hacer tarta de queso cremosa”

  1. […] El queso tipo Philadelphia tiene su origen en 1872, cuando un quesero norteamericano intentó copiar un queso francés (el Neufchâtel). El resultado fue un queso cremoso que se ha popularizado en todo el mundo. El resto de la historia de este tipo de queso, la tienes en este artículo: Consejos para hacer una tarta de queso muy cremosa. […]

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